martes, 6 de septiembre de 2011

Educacion, una cuestion de amor.


El fin de semana pasado fue muy motivador.

Estuvimos compartiendo con muchisima gente diferente, con ideas diferentes, con formas de vivir distintas, con conceptos del mundo, de la vida, de sus habitantes, de la espiritualidad, de la religion muy diferentes. 

Gente de izquierda y de derecha, gente de aqui y de muy lejos, mayores, ancianos, niños, adolescentes, bebés... y todos teniamos algo en comun. La profunda conviccion que la educacion de nuestros hijos es nuestra responsabilidad, porque la educacion no es solo instruccion, ni deja de serlo, es, basicamente, una cuestion de amor y como tal debe ser tratada.

Disfrutamos mucho el espacio. 

Pensado por y para familias (mis felicitaciones a los organizadores por el sitio elegido). La posibilidad de compartir habitacion con otras familias... al principio lo vimos como un problema, pero en realidad fue una ventaja pues las charlas y debates (organizadas para terminar antes de la cena) se extendieron hasta muy entrada la noche, y mas alla de las conferencias y talleres.

Disfrutamos mucho de la oportunidad de compartir con familias que no conociamos, y con otras que hacia tiempo no veiamos.

Hice muchas preguntas. A veces encontre las respuestas que esperaba, otras me sorprendi oyendo ideas interesantes que no se me habian ocurrido y otras simplemente me emocione ante la diferecia de criterios (la diversidad es gratificante y bella en si misma).

Disfrutamos de las charlas. 

Me encantaron las charlas de Sonia Kliass, especialmente la de "Limites y situaciones de conflicto", El debate que organizo Eva Cancer sobre "Como fomentar la espiritualidad en nuestros hijos", La Charla de Juan Carlos Vila sobre "Clonlara School", y la charla (y principalmente el debate que surgio de ella) de Lluis Vives "Educar en Familia" y muchas, muchas más... asi como tambien las de los ponentes extrangeros (donde me llamo la atencion los diferentes intereses que tienen de acuerdo a sus situaciones particulares en cada uno de los paises).

De los talleres (especialmente los cuentacuentos), de la risa de los niños, de los padres cuidando a los peques en el patio central... de la compañia mutua.
Resumiendo, me he quedado con una excelente sensacion de optimismo sobre el futuro (pues el presente es claro y luminoso).

Muchisimas gracias a  los organizadores y en especial Daragh (sin olvidar a Nely, Julio y muchos mas que no recuerdo el nombre... lo siento), por su excelente trabajo uniendonos.

Si queremos respeto y consideracion, necesitamos olvidar las diferencias que nos separan y encontrar aquellas cosas que nos unen... y creo que vamos por buen camino.

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