domingo, 6 de abril de 2014

¿Podre dar el pecho?

Cuando hablamos de lactancia normalmente pensamos en una de estas dos situaciones:

La madre perfecta, robusta y con una cara de dulzura que mira al niño entre telas y gotitas de pintura... vamos, como un cuadro de otra época.

La Virgen de la Leche – Marinus, Museo del prado.

Por otra parte, pensamos, de forma racional en la imposibilidad para la mayoría de las madres de conocer y vivir esta experiencia de forma satisfactoria... porque dar el pecho es algo muy complicado dicen algunos "conocedores"... porque mi madre no pudo, mi amiga no pudo, mi vecina no pudo... y un montón de testimonios desafortunados y fatídico.

http://pitiproulactancia.blogspot.com.es/2011/07/por-que-amamantar.html
pero... ¿TU conoces alguien que haya dado pecho??

Realmente no es un camino de rosas la mayoría de las veces, y no porque sea complicado realmente amamantar, sino porque hemos perdido el conocimiento popular que debería soportarla.

Los medios de comunicacion nos infantilizan encasillandonos para siempre en el ideal de un cuerpo que casi nadie tiene, en las barbies con sus proporciones desproporcionadas. El mundo gira mucho mas rápido y no hay tiempo para nada, cosa increíble, si tenemos en cuenta que la esperanza de vida a aumentado increíblemente en poco mas de un siglo. El cuerpo deja de pertenecernos y de cumplir sus funciones, para cumplir con las funciones impuestas por el "desarrollo". Y de pronto nos encontramos discapacitadas mentalmente como mujeres, imposibilitadas de utilizar órganos (que funcionan perfectamente) y resignadas ante lo evidente.

Pero es posible.

Madre e hijo, Gustav Klimt


En medio de nuestra rápida vida, tal vez sea un poco complicado. Principalmente porque la vida de familia es complicada si no la integramos en nuestro horario y le damos su justo lugar.

En medio de nuestra apariencia física, porque no somos muñecas. Ni hay escalas ideales a las que emular, y si crees aun que las hay, desechalas. Solo te hacen sentir mal. Somos bellas porque si, porque evolutivamente provenimos de las células ganadoras, y tenemos las características perfectas. ¿no te parece?

Y porque culturalmente seguimos buscandonos, soportandonos entre nosotras, apoyandonos, creyendo y animando.

Y si tu quieres, claro que puedes amamantar.

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