miércoles, 6 de julio de 2016

Los niños y el idioma de la música (segunda parte)




En el artículo de la semana pasada hablamos sobre el talento musical y su relación con el ambiente, más que con el asar genético, en tanto los hijos de músicos son más propensos a ser músicos, porque son participes diarios del amor de sus padres por la música, y no porque compartan la misma sangre.


Esto abre la puerta del talento a todos aquellos niños que no poseen padres músicos, pero cuyos padres aman profundamente la música y deciden compartirla con sus hijos.


  *Si crees que es tu caso, te recomiendo te leas mi artículo anterior sobre este tema, para que puedas leer mis consejos y recomendaciones, para introducir a tu hijo en el mundo de la música, cuando esa no es tu profesión.



  Como te prometí la semana pasada, hoy te comentare sobre qué hacer cuando ya has agotado tus recursos personales y tu hijo desea aprender más. O sea, cuando necesitas un apoyo externo en el aprendizaje de la música.

En primer lugar, no hay edad fija para comenzar a utilizar apoyo externo. Algunos padres descubren un gran placer compartiendo con sus hijos y aprendiendo ellos mismos mucho, no solo a nivel teórico, auditivo y práctico (o sea tocando un instrumento), y en otros casos el interés del niño, supera con creces el interés inicial de los padres, con lo cual a edades muy tempranas necesitan apoyo.

¿Cuándo?

Pues a veces con 3 o 4 años, y otras con 10 o más... cada familia es un mundo, y mientras estén disfrutándolo juntos, porque no seguir.

El problema viene cuando el interés no es el mismo por ambas partes, y el niño necesita más de lo que los padres sienten que pueden ofrecer.



 Para ese momento tienes varias opciones:

  • Si tu hijo es un bebé, pero sientes que no sabes nada en absoluto de música puedes acudir a grupos de música en familia donde compartas con tu hijo, mientras aprendes canciones, juegos y técnicas musicales para aplicarlas luego en casa.
  • Si tu hijo es un niño pequeño, puedes incluirlo en algún programa para niños de corta edad (tipo Suzuki, por ejemplo) donde puedas participar junto a tu peque del aprendizaje y lo más importante compartir con él la maravillosa experiencia. 
  • Si tu niño es más grande puedes contratar a un profesor particular que venga a casa y empiece a enseñarte a ti y a él, de forma que puedas apoyarlo durante la semana (y puedas solicitarle que les enseñe las canciones que tu hijo quiere aprender)
  • O bien puedes inscribirlo en el conservatorio y posteriormente animarlo a que se una a algún grupo instrumental (que es donde realmente disfrutan los niños, interpretando en compañía) como orquestas, bandas o grupos de cámara infantiles.

 Otras ideas más difíciles de implementar, pero no imposibles, y sin duda muy divertidas serian a través de los Grupos de apoyo musicales, a los cuales puedes unirte, o formarlos directamente.

¿Cuáles actividades podrían ser?
  • Avisar a otras familias (las familias de los amigos de tu hijo) a que lo inscriban en las mismas clases de música que el tuyo...
  • Crear Grupo de apoyo musical, y hacer un día de la música semanal o mensual donde compartir con amigos y familiares información, juegos, canciones y diversión. 
  • Animar a tu hijo a unirse al coro local (si tienes Grupo de apoyo musical, puedes promover actividades y solicitar descuentos en inscripciones por concepto de grupo)
  • Si no hay coro, crear un Grupo de apoyo musical (con solo 4 o 5 familias puedes formarlo) y contratar a una profesora de música para que dirija el coro.
  • Animar a tu hijo y a sus amigos a formar un grupo con sus instrumentos para tocar las canciones de moda y contratar a alguien si es necesario (si esta actividad es parte de tu Grupo de apoyo puedes obtener descuentos, salas de ensayo gratis, entradas a conciertos, etc.).
Con todas estas ideas, unas para niños más grandes, otras para niños pequeños, o incluso para toda la familia, o incluyendo amigos puedes crear una verdadera inmersión en la música, así como crearías un programa de inmersión lingüística, o sea, como enseñarías adecuadamente otro idioma (llevándolo por ejemplo al país donde se hable).

 No será imprescindible que cuentes con un Grupo de apoyo musical, pero la diferencia será muy grande. Piénsalo e imagínate como hacer todas estas cosas que te he sugerido sin un orden y una organización... ¿difícil verdad?

Bueno, creo que ya por hoy es suficiente. No quiero terminar sin recordarte los muchos beneficios que la música puede obrar en ti, en tu hijo y en toda la familia en general. 



Espero que toda esta información te allá sido de ayuda, y si necesitas ayuda para crear un Grupo de apoyo musical o Clases particulares de Flauta online avísame, quedamos para una reunión y hablamos.

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