lunes, 14 de marzo de 2016

¿Que le enseño a mi hijo pequeño?



Los bebes y los niños en menores de 6 años son como esponjas. Su pequeño ser, está preparado para aprender muchísimas cosas en muy corto tiempo. Está en crecimiento súper acelerado y su desarrollo físico y mental así lo demuestran cada día.

Su lenguaje está lleno de palabras incompletas o inventadas con un montón de tata, dada, tete para casi todo, con las que intenta comunicarse con nosotros. 

Su aprendizaje está ligado a todo un mundo de sensaciones, texturas, sabores, olores, sonidos, sentimientos, expresiones, cultura… un mundo mágico donde todo es apreciado desde los 5 sentidos.

¿Cómo aportar situaciones ricas en variados estímulos que toquen cada día los sentidos de nuestro pequeño? 

Podemos hacerlo desde muchas áreas, pero hoy voy a recomendarte las más sencillas, o sea, el Arte, el Ejercicio, un Segundo idioma, la Música y las Ciencias.

El ARTE es una de las cosas que puedes trabajar fácilmente con tu bebé, o con los niños que están a tu cargo, de forma respetuosa y no dirigida. De esta manera permitirás que aflore su creatividad y que le sirva como vehículo para dejar fluir sus emociones. Plastilina, ceras de colores, tizas, acuarela, lápices de colores, papeles de colores, pegamento, purpurina, papeles de diferentes texturas, recortes de tela y mucho más ayudaran a tu bebé a crear magnificas piezas de arte (o en todo caso, a divertirse explorando).

El EJERCICIO también es una de las áreas fáciles para trabajar. Un bebé necesita arrastrarse por el suelo liso, caminar descalzo por la hierba, gatear por la arena, saltar como una rana, dar pasos de elefante, hacer la croqueta, dar volteretas, balancearse, estirarse, trepar… necesita explorar su cuerpo y todo lo que lo rodea, y una buena forma de darle la oportunidad es ofreciéndole diferentes ambientes naturales y preparados, y lo más importante, compartiendo sus juegos y su alegría.

Aprender un SEGUNDO IDIOMA también es una buena idea para implementar con niños pequeños, pero no de forma mecánica, sino con canciones, juegos y conversaciones distendidas. Si tienes la suerte de hablar de manera fluida un idioma diferente al del país donde vives, aprovéchate de esto y comienza a hablarle a tu hijo en este segundo idioma desde que nace (o comienza a hacerlo cuanto antes). Si no es tu caso, pues busca amigos que tengan otro idioma nativo y proponles que solo le hablen a tu hijo en su idioma natal, utiliza dibujos animados en audio original, CD de canciones en ese otro idioma, e incluso puedes ir a talleres de idiomas para familias (o sea donde compartes con tu hijo y vas a prendiendo junto a él).

La MÚSICA también puedes trabajarla. No solo exponiendo a tu hijo a música clásica, sino también permitiendo que en casa la música pueda fluir y forme parte de ese ambiente de alegría que todo lo contagia. Si no tienes ningún conocimiento de música clásica (o música culta, como se le llama en realidad) una manera fácil de trabajar esta área puede ser simplemente poniendo durante 1 semana la misma obra musical cuando despiertan y luego de esta semana repitiéndola de vez en cuando durante el día. Esto no te supondrá gran esfuerzo y al cabo de un mes, tu hijo habrá escuchado conscientemente al menos 4 obras musicales clásicas (y tu solo habrás empleado unos 5 minutos del fin de semana a buscarla). 

Por último, otra cosa fácil de incluir son las CIENCIAS. Tener un contacto temprano con las ciencias, con la naturaleza y con los experimentos, desarrollara en el pequeño la curiosidad y la capacidad para entender el mundo que lo rodea. Los paseos por la naturaleza, los juegos con imanes, las mesas de la naturaleza, los experimentos en la cocina, los juegos con tierra, agua, arena, hierbas, piedras y todo lo que los roda serán muy divertidos y fáciles de hacer.

Si además de estas pequeñas recomendaciones, creas un calendario sencillo para el mes completo, donde dispongas actividades para jugar con tu hijo todos los días, veras como todo sucede sin casi darte cuenta.

Todas estas cosas, no solo divertirán a los más pequeños, sino que te permitirán compartir momentos increíbles sin mucha dificultad, y con la tranquilidad de que estás haciendo mucho más de lo que crees con tus hijos.

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